Mostrando entradas con la etiqueta María. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta María. Mostrar todas las entradas

miércoles, 20 de enero de 2016

La entrevistadora entrevistada: María Campra Peláez




Creo que muchos de vosotros ya conoceréis la sección que María Campra Peláez administra en la Comunidad de Relatos Extraordinarios y que lleva por título “Entrevistas Extraordinarias”. Si no es así os dejo el enlace aquí para que podáis visitarla y conocer mejor a algunos compañeros que por allí han desfilado, incluyéndome a mí misma.

Yo adoro esa sección y se me ocurrió que María nunca figuraría en ella como entrevistada, así que le propuse cambiar los papeles por una vez y pasar a ser ella la que contestara a las preguntas. ¡Dicho y hecho!

Todos los que leemos con asiduidad a esta bloguera y mamá, sabemos que es una persona abierta y cercana que habla, entre otros muchos temas, de sus propias experiencias. Es por eso que ya conocemos muchas cosas acerca de cómo nació su blog, por qué, cómo eligió el nombre, etc. Para no repetirme os dejo aquí el enlace a un post de su blog donde podréis encontrar la respuesta a estas cuestiones

Yo, para intentar aportar cosas nuevas, me he centrado en aspectos que me suscitaban curiosidad y que desconocía de María. Vamos allá:

¿Cuáles son para ti las condiciones ideales para escribir? Si todo fuera perfecto, ¿cómo sería cuando te sientas frente al PC?

Pues sinceramente, no necesito que todo sea perfecto para escribir, la verdad es que no tengo unas condiciones ideales. Lo que sí me gustaría es tener pocas o ninguna interrupción.

Últimamente lo hago en mi habitación-zulo, como yo la llamo, donde me siento delante del ordenador. Como decía me encantaría que no me interrumpieran, pero con niñas pequeñas es misión imposible. A veces me pongo los cascos para escuchar música, que me inspira mucho. Pero también te digo que escribo en el coche mientras espero a que mis peques salgan del cole, o en una cafetería mientras desayuno.
 

¿En qué género te encuentras más cómoda?

Cuando empecé a escribir estaba en plena ebullición hormonal. Mi adolescencia fue pura adrenalina, sobre todo para mi madre, y me encantaba la novela romántica y escribir sobre amores. El romanticismo siempre ha ido muy ligado a mi persona. Pero ahora he descubierto que no tengo preferencia por un género u otro, me gusta escribir de todo un poco. Sí que es verdad que cuando más inspiración tengo es cuando hablo de desamor, y eso que en mi vida personal no tengo nada de eso.

¿Cuánto tiempo, aproximadamente, dedicas a tu blog cada día ?

Esta pregunta es difícil de contestar. Mi rutina diaria consiste en llevar a las niñas al cole, volver a casa, desayunar y sentarme delante del ordenador.

Lo primero que hago es cotillear otros Blogs, o si ya sé de lo que voy a escribir ese día, escribirlo y publicarlo. Me dedico a buscar concursos y a escribir para ellos. Hay veces que le dedico tiempo al diseño del Blog, porque nunca estoy contenta con él. Y me meto en las Comunidades para ver sí hay Blogs que aún no he descubierto. También contesto a los comentarios que deja la gente, esto lo hago todos los días porque además de que me arrancan sonrisas, me parece muy importante corresponder. Por supuesto, todo esto no lo hago todos los días. Hay mañanas que tengo que salir y publico cosas que ya tenía escritas. Así que como ves, es difícil decirte un tiempo exacto.

Tú eres de publicación diaria prácticamente desde el principio. ¿Hay alguna razón concreta que nos puedas contar por la que esto es así?

Cuando empecé con el Blog no conocía nada de este mundo. Ni siquiera había entrado a otros Blogs para verlos, así que no sabía con qué frecuencia publicaba la gente. Yo me propuse publicar todos los días para desarrollar mi escritura y practicar todo lo que pudiera.

Pero después de llevar un tiempo se convirtió en una obsesión. Escribía relatos para los días que sabía que no iba a estar. Los tres días en los que no publiqué no me lo tomé muy bien. Dos de ellos fueron en unas vacaciones donde no había cobertura, y a pesar de llevar el portátil, no pude hacer nada. Y el tercer día fue por un consejo que seguí a regañadientes. Lo pasé regular. Así que la última vez que he dejado de publicar, lo he hecho por decisión propia, y me está sentando de lujo. A veces necesitamos ver las cosas con cierta distancia. Y creo que me he ido por los cerros de Úbeda.

Tu blog ya ha cumplido un añito y tú tienes experiencia. ¿Hay algo que ahora, desde la perspectiva, hicieras diferente, algo que cambiarías si pudieras dar marcha atrás?

Pues cuando empecé el Blog no tenía mucha idea de como iba esto. No conocía el Hangout, ni que había formas personales de contactar con los demás blogueros. Hice una sugerencia sobre una falta de ortografía de uno de ellos en los comentarios, y no sentó muy bien. Sé que el error fue mío, pero fue una experiencia desagradable.

Por lo demás creo que no cambiaría nada. Todo lo que hacemos nos lleva a mejorar y aprender sea para bueno o para malo.

¿Qué es para ti lo mejor y lo peor de las redes sociales, incluyendo las comunidades de Google+?

Pues lo mejor de las redes sociales, depende de a cuál nos refiramos. Facebook me gusta porque puedo estar en contato con gente que no veo a menudo. Twitter me gusta porque es muy informativo si sabes filtrar, y Google+ es la que me ha dado a conocer a todos los blogueros a los que sigo, y por supuesto la que más me ayuda a difundir mi rinconcito.

La verdad es que ahora las tres las utilizo para lo mismo, para difundir mi Blog.

Lo peor de Twitter es que no lo manejo, me cuesta horrores, es aburrido para mí, así que entro poco. Lo peor de Facebook es que la gente te añade como amigos sin apenas conocerte, solo por el hecho de tener más amigos. A mí la verdad es que no me ha pasado mucho, jejeje. Y lo peor de Google+ es que la gente tiene verdadera obsesión en recibir +1, o que entres en sus Comunidades. No soporto los halagos vacíos. Prefiero que si no te lees lo que he escrito, ni le des al +1 ni me contestes. Me molesta mucho, es posible que a raíz de esto me esté buscando enemigos, pero es la verdad.

Por si tenéis curiosidad o queréis visitar a María en otras redes sociales diferentes de Google+, aquí os dejo los enlaces correspondientes:



Sabemos que te gusta participar en concursos. ¿Qué tal te ha ido hasta ahora? ¿Qué crees que te aportan? ¿Los recomendarías?

Me encanta participar en concursos y por supuesto los recomiendo, aunque hay que tener cuidado. Antes de conocerlos me presentaba a todos, pero hay sitios que hacen concursos solo para crear libros con los relatos y luego venderlos. Me he presentado a tres de esos y tengo las recopilaciones en mi casa, pero ya no me presento a más.

La verdad es que el concurso que más ilusión me hizo fue uno del Ideal, un periódico de la zona oriental de Andalucía. Seleccionaban 30 relatos, uno de los cuales fue el mío. La mañana en la que me lo publicaron me quedé sin cobertura en el móvil, y cuando volvió empezaron a llegarme mensajes y fotos de mi relato en el periódico. Me puse a dar saltos de alegría y a llorar como las locas. Fue emocionante para mí ver mi nombre impreso en aquel papel gris.

Claro que recomiendo a todo el mundo presentarse a concursos, te hace practicar y devanarte los sesos para escribir sobre lo que te proponen. Además, sí no ganas aprendes a asumir las derrotas y a seguir hacia delante, intentándolo una y otra vez.

Una vez que tienes escrito tu relato o entrada de post, ¿hay alguien que te haga las veces de crítico personal?

Cuando escribo para concursos se lo mando a mi hermana, mi prima y mi compañero de vida por whatsApp. Ellos me leen y me dan el visto bueno.
Son mis grandes críticos y los que siempre me dicen la verdad. Ellos son realistas y me dan su visión sincera de lo que he escrito. He tenido críticas muy duras, como "esto es una mierda" que me han hecho reír y otras simplemente ortográficas o gramaticales. La verdad es que confío mucho en ellos.

¿Te cuesta aceptar sugerencias cuando se refieren a cambiar cosas en tu texto?

Cuando se trata de un error ortográfico o gramatical no me molesta para nada, sinceramente. Prefiero que me lo digan porque así lo puedo cambiar rápido.

Sin embargo cuando es ya cuestión de que quede mal o peor o mejor me cuesta más. Siempre lo tengo en cuenta, por supuesto, y muchas veces, por no decir que la mayoría, lo cambio, porque es verdad que queda mejor como me dicen. Pero mi orgullo de escritora se siente herido, jejeje. Aun así prefiero que me lo digan.

¿Hay algún autor a quien quisieras parecerte o que te inspire especialmente?

Pues la verdad es que ninguno en concreto. Me encantaría ser tan prolífica como Ken Follet, no sé cómo lo hace. Y escribir frases que te llegan al alma como Ruiz Zafón. Pero en general, simplemente me gustaría encontrar mi estilo propio y seguirlo, más allá de lo que hagan otros escritores.

¿Alguna vez has querido escribir y te has encontrado sin inspiración?

Si, muchas veces; y muchas otras tener la inspiración y no poder escribir, como por ejemplo cuando voy en el coche. Luego cuando me voy a poner ya no doy pie con bola y tengo que dejar la idea a un lado.

¿Qué es lo más extravagante que has hecho para recuperar la inspiración en momentos así?

Pues generalmente cuando la inspiración no me llega, me pongo música que me llegue, y las veces que he estado más desesperada he ojeado blogs a ver si me daban alguna idea. Algo extravagante, creo que nada. Jejeje, soy una persona muy normalita.

Hasta aquí mi curiosidad y las respuestas de María. Acaba de definirse como una persona muy normalita y no voy a quitarle la razón, pero añadiré que precisamente ahí radica su encanto y la gran aceptación que tiene su blog. Ella es tal cual se muestra, sin poses ni artificios, y así también son sus adictivas letras. ¡Todo un lujo de persona y de bloguera!



 Realmente ha sido un placer “charlar” con ella y compartir este ratito que bien podría haber transcurrido con una taza de café por delante. ¡Mil gracias, María!



Y para terminar, su propia despedida: 

“Me despido de vosotros sin despedirme. Seguiré aquí, en mi rinconcito, esperando vuestras letras en mi apartado de comentarios.

Usurpando un espacio que no es el mío, quiero dar las gracias a Julia por prestármelo. Me encanta estar en un blog que  está lleno de sensibilidad y sentimientos, creo que mi vena romántica sale a relucir. Es todo un lujo ser parte de este mundo ajeno, pero que forma parte de Mis otros mundos.

Me queda brindar con vosotros con una frase de la película "Los puentes de Madison": Por las noches antiguas y la música lejana”.

Julia C.

Código 1601246323077
Fecha 24-ene-2016 10:50 UTC
Licencia: Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivatives 4.0


jueves, 2 de julio de 2015

Marioneta: La liberación (parte III)


Sobre la mesa, junto al manuscrito, reposa el frasco de veneno. Desde que lo adquirí y lo dejé a la vista el argumento de mi vida se ha ralentizado, lo que me produce una increíble sensación de euforia. El montón de hojas crece más lentamente y creo que “ellos” han entendido la amenaza, pero no es suficiente. 

He puesto mis cosas en orden, me he despedido de los que me quieren por si no saliera todo como está previsto y el día elegido bebo el amargo líquido con temor, pero también con esperanza.

Estuve muerto, me consta, porque así lo atestiguan mis labios morados y mis córneas empañadas como cristales sucios. Pero conseguí volver.

Estaba pactado que al límite de lo razonable para pretender seguir en este mundo, un amigo de toda confianza viniera a administrarme el antídoto y me lo hiciera ingerir de la mejor forma que pudiera, metiéndolo directamente en mi gaznate si fuese preciso. Y fue preciso, por cierto, aún arrastro las secuelas de aquel “favor”.

Pasar por muerto, ser inservible a los propósitos de quienes siempre me habían mandado, era la única forma de librarme de ellos. Y funcionó. Al regreso de mi muerte no sentía el más mínimo impulso de tomar la pluma, ninguna frase pugnaba por salir de mi cabeza valiéndose de la escritura, el argumento de mi historia estaba inconcluso y no había prevista continuación sobre el papel. Era libre, una marioneta al fin desprovista de sus hilos.

Nunca más me atreví a escribir ni una sola letra, por si eso pudiera ponerlos sobre mi pista de nuevo...

Fin.

Julia C.

Para leer las otras partes pincha aquí: parte I / parte II


Si quieres leer la tercera parte de María pincha aquí
Si quieres leer la tercera parte de Edgar pincha aquí   



Código de registro: 1507024541391
: 02-jul-2015 9:51 UTC
Licencia: Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivatives 4.0

lunes, 29 de junio de 2015

Marioneta: La liberación (parte II)



Los días pasan y el papel preñado de tinta y momentos de mi vida se va amontonando sobre la mesa. Es una visión escalofriante, porque cuanto más altura gana, menos existencia creo que me queda. Apenas como, me cuesta conciliar el sueño. Solo puedo pensar en esa blancura emborronada de letras temblorosas que más seriamente amenaza con aniquilarme cuanto más la alimento.

He probado a hacer cosas diferentes, a ocupar mi tiempo con mil actividades que después pudiera redactar prolijamente. Incluso intento introducir nuevos personajes en la representación teatral en la que se ha convertido mi vida. Quizás alguno de entre ellos pudiera alterar sustancialmente su curso y darme, en el mejor de los casos, algún capítulo de ventaja. Pero de nada sirve, es un burdo e ineficaz intento de engaño: quien me manda no está interesado en nuevos personajes y nada aparece sobre ellos en el texto. Yo creo que ya tiene decidido el final y no está dispuesto a alterarlo, pero ni siquiera yo conozco ese final.

Anoche soñé, como todas las noches, supongo; pero lo novedoso es que en esta ocasión la luz del día no se llevó consigo el recuerdo consciente. Creo que vienen en mi ayuda, los sueños o quien los dirija, y me han ofrecido una solución, una forma de salvarme del final de mi autobiografía.

Ha sido un sueño largo, oscuro, encriptado en mil imágenes absurdas e inconexas, seguramente para esconder a ojos y oídos peligrosos lo verdaderamente importante. Yo apenas si me atrevo a pensarlo, no sea que el plan se malogre, pero intentaré reunir el valor para llevar a cabo lo sugerido. Es mi última oportunidad.

Continuará…

Julia C.

Para leer las otras partes pincha aquí: parte I / parte III


Para leer la segunda parte de Edgar pincha aquí
Para leer la segunda parte de María pincha aquí   


Código de registro: 1506294487620
: 29-jun-2015 8:56 UTC

Licencia: Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivatives 4.0 

viernes, 26 de junio de 2015

Marioneta: La liberación (parte I)


Dicen que en la variedad está el gusto, y es gusto nuestro demostrarlo…

Sin planificarlo y casi sin querer surgió la idea del “juego literario” que leeréis a continuación. Es lo que pasa cuando personas con ganas de hacer cosas nuevas y afición por escribir se ponen a charlar y a reír, que salta la chispa de un reto y todos se embarcan. ¡Si nos ahogamos nos ahogamos, pero vamos a divertirnos!

Una idea y tres autores. Tres estilos diferentes de escribir para un género, el micro. Un solo hilo argumental desarrollado en tres versiones. Cada micro de cada autor con tres partes.

No es un trabalenguas ni un problema de matemáticas, es lo que María Campra Peláez, Edgar K. Yera y Julia C. hemos escrito.

¡Esperamos que os guste!

(Para facilitar la lectura al final de esta primera parte encontrarás los enlaces a las partes segunda y tercera) 

Marioneta: La liberación (parte I) 

Hago creer que escribo historias, que invento destinos de letras, pero en realidad no soy más que la triste marioneta de argumentos que se escriben solos. Ellos me utilizan a mí, no soy yo el que se sirve de ellos, y así ha sido siempre desde que aprendí a usar la pluma.


Que yo recuerde no ha habido ocasión en que no acatase su caprichosa voluntad, entregándoles mis horas de vigilia o de sueño sin escatimo. Aprendí pronto que era un atrevimiento peligroso no plegarse a sus necesidades y que mi cerebro podía licuarse en un torbellino atroz de dolor si lo intentaba. A cambio ellos me convirtieron en escritor, diría que aceptable, y me dieron una forma de ganarme la vida. Es un pacto no escrito o escrito a cada letra, no lo sé; pero sí sé las reglas: obedecer.

Ahora también me mandan, como siempre, pero por primera vez me aventuro a hacer trampas y demoro con mil argucias la trama, que demasiado conocida me resulta, y el inminente final. ¡Qué broma macabra es estar escribiendo sobre mi vida y mi muerte con todo lujo de detalles!

No sé qué será de mí cuando la negra tinta se derrame esforzada en el punto y final de esta historia, pero me temo que será lo último que yo escriba. El tiempo se me agota a cada renglón.

Continuará...

Julia C. 

Si quieres leer la continuación pincha aquí: parte II / parte III 

Para leer la primera parte de María pincha aquí
Para leer la primera parte de Edgar pincha aquí  


Código de registro: 1506264458094
Fecha de registro: 26-jun-2015 10:11 UTC
Licencia: Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivatives 4.0