miércoles, 11 de noviembre de 2015

El Congreso

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No sabían muy bien qué nombre darle, así que al final lo llamaron “El Congreso”. Sería un evento a nivel nacional de suma importancia y ya desde hacía semanas la prensa de muchos países estaba pendiente de la noticia. No creemos en milagros en el siglo XXI, pero el caso es que nadie sabía explicar lo que había sucedido y sobre todo nadie encontraba ni un solo motivo para invalidar la lista por falsa. Cada comprobación, cada paso sugerido por el documento, conducía a un nuevo caso de éxito. Todos ellos se darían a conocer en El Congreso.

Sucedió el día de Reyes de 2014, como si se tratase de un regalo de sus mismísimas majestades los Reyes Magos de Oriente. El caso es que a los pies del belén que engalanaba la plaza de un pequeño pueblo andaluz, apareció esa mañana, como por arte de magia, una gruesa carpeta de cuero. El vecino que la encontró, honrado por demás, no quiso ni abrirla y la llevó directamente al alcalde. Por su aspecto parecía algo importante y consideró que nadie mejor que Ramón para hacerse cargo del asunto.

Reunidos de manera informal el mismo alcalde y algunos de sus concejales, que eran también sus amigos, hicieron los honores. Descubrieron estupefactos que la lista contenía una enorme cantidad de nombres, bebés robados como sabrían al poco, y toda la información necesaria para localizar a sus verdaderas madres. Ramón no tuvo dudas de que la información era veraz: él mismo había sido uno de esos bebés.

Ahora, después de todo un año de duro trabajo por parte de las autoridades y asociaciones colaboradoras, por fin iban a reunirse de nuevo tantas familias separadas muchos años atrás. Todo estaba preparado para el Congreso más emotivo de la historia…

Julia C.


Este relato ha recibido el tercer premio en la convocatoria “Noticias con un final alternativo” de la Comunidad “Edupsique: Narrativas Multiformes”


Código 1511115758209
Fecha 11-nov-2015 9:15 UTC
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