martes, 28 de octubre de 2014

Blogosfera, incesante marea...



Blogosfera: lugar intangible y sin coordenadas en el mapa que alberga una incesante marea de historias y letras, sentimientos, sueños y versos; de conocimientos y pedacitos de alma. Todo ello en armónica e incesante corriente.

Blogosfera-marea




Llegué queriendo quedarme, con las ganas y mil proyectos a flor de piel. Paseo, leo, aprendo, y a ratos creo que la marea es mi acicate para poder crear. Otras, en cambio, me arruga la frente y me apabulla con su inmensidad, amputándome la inspiración como si de un miembro inútil se tratara. ¡Ay, no vine para eso!



Pienso triste: ya escriben los demás, ya lo expresan ellos, ya lo han vivido los otros y lo cuentan, seguramente mejor de lo que nunca podría llegar a hacerlo yo. ¿Acaso es preciso que esté aquí, acaso podría aportar algo?



Detengo un segundo el enérgico tecleteo que deja constancia escrita de estas palabras preñadas de desilusión y llevo mi mano al puente de las gafas para evitar que sigan deslizándose por la pendiente de mi nariz. El gesto, como una revelación, me hace caer en la cuenta de un detalle: nadie más que yo podría verlo todo a través de mis ojos, precisamente porque son míos; nadie más mira la vida a través de mis lentes. Sí, todo depende del sutil velo de color y experiencia a través del cual interpretamos cada cosa.



Empiezo a sentirme mejor, la nube gris del desánimo se convierte en humo leve que puede llevarse la brisa. Miro por la ventana nuevamente ilusionada y recuerdo todo lo que me queda por escribir y compartir. Sonrío, ¡no hay tiempo que perder!

(Foto extraída de internet)