lunes, 26 de enero de 2015

Cuerpo y Alma (microrrelato)

Cuerpo-Alma



Era un capricho casi febril: se le antojaba que su boca formaba una “O” perfecta. Carnosa, sonrosada, retadora. Era una indecente provocación en sí misma, y estaba hambriento.

El la miraba desde arriba, impetuoso, sintiéndose dueño. Y en verdad era el artífice de sus suspiros y jadeos, mas no el dueño del nombre que la boca pronunciaba mudamente.

¿De qué sirve hacerte con el cuerpo si el alma que custodia no te acoge y se rinde a la par? Pensó él insatisfecho. No es entrega verdadera la que solo ofrece el cuerpo y mantiene a resguardo el alma, consideró ella. 

Y aún quedó una posibilidad para el veredicto de inocencia…