jueves, 5 de marzo de 2015

Trisla

Trisla-pentagramas



Prefería las partituras alegres, pero era capaz de esconderse en cualquiera de ellas con tal de que cumplieran una única condición: que describieran música salida del alma.

No era una musa, ni un hada. Era sencillamente Trisla, la criatura de los pentagramas.

Ningún músico la había visto nunca, así debía ser si quería seguir existiendo en el mundo de los mortales. Pero algunos compositores especialmente sensibles habían notado las sutiles caricias que Trisla sabía hacerles en el alma cuando de su inspiración surgía música realmente excepcional.

Así fue por siglos, hasta que un buen día esta criatura imprevisible fue a asomarse al pentagrama de un joven autor. Aún era novel y no estaba especialmente dotado, aunque ponía tanto empeño y tanto amor en su trabajo, que ella no pudo evitar sentir la llamada. Para su desgracia, en cuanto vio su rostro, Trisla se enamoró perdidamente de él.

La historia cuenta que desde ese momento no hubo más música para ella y que se quedó a su lado intentando con todas sus fuerzas que fuera cada día mejor. Pero los humanos son inconstantes y un buen día el joven dejó de componer.

Trisla desapareció para siempre en el silencio…

Julia C. Cambil

Código: 1504123823311
Fecha 12-abr-2015 5:29 UTC
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