jueves, 11 de junio de 2015

Detener el tiempo



Lo más difícil estaba hecho, lo había conseguido: detuvo el tiempo en un instante feliz de sus existencias. Era cuando él aún la quería, cuando le dedicaba cálidos suspiros y palabras de amor, cuando ella amaba todo lo que conocía de él, cuando las manos de ambos aún eran para acariciar.

No tuvo tiempo de meditarlo apenas, todo fue muy inesperado, pero en un sublime chispazo de lucidez comprendió lo que debía hacer antes de irse y se empeñó con ganas. Ya se sabe que el instinto de ser felices y de sobreponernos a la pena más honda nos dota de poderes fantásticos. Era la única manera de impedir que la bestia maltratadora y enferma de celos que llegó a ser tomara cuerpo en su vida.

Tras el feroz empujón cargado de ira perdió el equilibrio y chocó contra la encimera de la cocina. El encontronazo hizo que retumbaran en su cabeza los recuerdos en un revoltijo de alegrías y llanto. Pululaban veloces, desordenados, buscando diluirse definitivamente en la inconsciencia. Pero ella luchó valiente hasta el final y consiguió fijarlos en el punto exacto: cuando él aún la quería, cuando aún le dedicaba cálidos suspiros y palabras de amor, cuando ella amaba todo lo que conocía de él, cuando las manos de ambos aún eran para acariciar.

Así todo fue para siempre como hubiera debido ser.

Julia C. 

Código: 1506114307008
Fecha 11-jun-2015 8:00 UTC
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