viernes, 14 de agosto de 2015

Blanco

amor-blanco



Dejo vagar lánguido el pensamiento y estas sábanas inmaculadas se me antojan lienzo perfecto donde plasmar amores con nuestro sudor. Mi cuerpo está dormido, sin ganas, también en blanco, y por eso te llamo a mi lado. Me gustará recorrer contigo el largo y tortuoso camino que va desde la desgana hasta el orgasmo.


(Acaríciame como si no me desearas, te pido, como si solo fueras la ropa que me cubre. Bésame en los labios pausado, como si tus dedos bien adiestrados no ansiaran  obrar lluvia caliente dentro de mí).


Trato de aparentar un desdén que no siento, negando el deseo, pero un suspiro traidor escapa de mi garganta al notar tu erección y tu aliento cálido cabalgándome la piel. No quiero que veas mi sonrisa vencida, ni mis ojos cerrados, ni el rosa de mis pezones tornado en rojizo rubor. Te ofrezco valiente la espalda en un intento de prolongar el juego.


(Esconde una promesa y un susurro bajo el pelo de mi nuca, te pido. Dibújame eses sinuosas e infinitas con la yema de tus dedos, estreméceme con tu proximidad audaz).


La inevitable espiral que enciende mi sexo crece inexorable, y a cada centímetro que gana, va extendiendo un incendio en mis entrañas. Empiezo a sentir el desespero odioso de no tenerte dentro de mí, el anhelo imposible de calmar si no es con tu cuerpo acoplado al mío en frenética comunión.


(No tengas piedad, te pido. Regálame ese dolor que será también placer cuando la lascivia devoradora de tu boca marque mi cuello, mis muñecas. No cedas a mis súplicas, sométeme, hazme gritar).


Y después la calma blanca de nuevo, el acompasar de las respiraciones, la extinción de esa marea placentera de contracciones. Nacen nuevas caricias teñidas de ternura, de agradecimiento, y languidecen las palabras en el inútil intento de repetir lo que ya han dicho los cuerpos.


Julia C.


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Código de registro: 1508144884399
Fecha de registro: 14-ago-2015 18:05 UTC