lunes, 6 de junio de 2016

Ella



Este texto fue escrito para la Comunidad “Relatos Compulsivos”, obteniendo el segundo puesto en la clasificación para el reto de esa semana. Al final del texto figura el escaparate obtenido como premio.

ELLA



Nunca había llegado a ser lo que los demás esperaban, pero comenzaba a ser lo que esperaba ella de sí misma. Por eso cada vez se le hacía más duro frecuentar aquellas compañías que la juzgaban en silencio, valiéndose de miradas cargadas de significado o comentarios que pretendían ser sutiles, tanto como tirar piedras en tejado ajeno y esconder la mano.

No era madre y no era lo que se llama “una mujer de su casa”. Las circunstancias y el tiempo le habían demostrado que no era eso lo que estaba destinada a ser para alcanzar la felicidad y su propia realización. No cocinaba maravillosamente, ni sabía coser más allá de lo imprescindible para salir del paso; no entendía mucho de decoración y le importaban bastante poco las reuniones propias de las otras amas de casa. Lo que ella quería hacer y sabía que se le daba bien era escribir. Ese era su sueño y el reto que pretendía superar cada vez que cerraba los ojos y se daba el lujo de soñar.

Por pura necesidad aprendió a camuflar su indiferencia ante todo lo que la rodeaba; perfeccionó el arte de la simulación. Se privaba de ser ella misma durante el día, pero al llegar la noche, robándole horas al sueño, era tan ella que casi le dolía. Vivió dentro de mil pieles diferentes y fabricó asombrosos comienzos para otras tantas vidas de ficción.   

La sensación de vivir en una prisión se fue disipando a cada nuevo relato y cuando al fin, fruto de la tenacidad y la confianza en sí misma, consiguió que le publicaran su primer libro, abrió la puerta de la jaula de par en par y tiró las llaves a un mar inventado para la ocasión.

Volvía a ser su primer día de vida. 

Julia C.

Código 1606078092641
Fecha 07-jun-2016 6:41 UTC
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