miércoles, 8 de abril de 2015

La historia de Nena Blonde (partes III y IV)



 (Para leer las partes I y II de la historia pincha aquí)

interrogatorio 

III

Pareciera que la luz sucia y mortecina de la sala de interrogatorios se resistiera a posarse sobre tal belleza, manteniendo a la mujer en una extraña penumbra. Estaba demacrada por el llanto y la falta de sueño, pero aún así era la mujer más bonita que Martínez había tenido nunca delante.

-         ¿Se da cuenta de que no va a servirle de nada negarlo, srta. Alvarez? Tenemos pruebas.
-         Ya se lo he dicho, yo no maté a mi hermana. Es cierto que fui al motel para hablar con ella, pero le aseguro que estaba viva cuando me fui para preparar mi actuación.
-         ¿De qué quería hablar con ella? Tengo entendido que la relación era pésima, Carlota la estaba chantajeando, ¿no es cierto?
-         Yo quería arreglar las cosas, quería que dejara a Tobías, ese mal bicho que le sorbía el seso, y que volviera conmigo. Estaba dispuesta a mejorar sus condiciones económicas, pero no quería más notas de amenaza ni exigencias absurdas.

Martínez quería creerla, pero también quería resolver el caso y ella era la principal sospechosa. Aparte de un buen móvil para cometer el crimen encontraron evidencias de que había llegado a las manos con su hermana. La acalorada conversación que varios testigos oyeron y aquel pendiente de esmeraldas sin pareja tirado bajo la cama gritaban “culpable” alto y claro. El inspector continuó con su interrogatorio.

-         Una cosa es obvia, usted no pudo hacerlo sola. Dígame, ¿quién la ayudó a mover el cuerpo de Tobías hasta el vertedero? ¿Por qué no lo dejó en la habitación junto al de su hermana?
-         ¡¿Pero qué está diciendo?! preguntó ella con voz crispada. Yo no llegué a ver a Tobías aquella tarde, no estaba allí. ¡No maté a ninguno de los dos! Y volvió a sollozar al borde de un convincente desespero.
-         Está bien, ¿y qué puede decirme de Rufus Ortega? ¿Se ha puesto en contacto con usted?
-         No, también se lo he dicho ya varias veces. Cuando volví a mi hotel después de la actuación había recogido todas sus cosas y se había marchado sin decir nada. ¿No comprende que yo soy la víctima? Están tratando de implicarme, alguien quiere destruir mi carrera y cargarme unos asesinatos que no he cometido, ¡¡no entiendo nada!!

El laberinto en el que se había convertido aquel caso no tenía salida, ya que poco después apareció otro oportuno testigo que oyó hablar por teléfono a la muerta después de que su hermana saliera de la habitación dando un sonoro portazo; ventajas de las paredes de papel.

Frustrado y confuso a Martínez no le quedó más remedio que soltar a la srta. Álvarez, solo que ni la muerta era Carlota ni la que quedaba en libertad era Magdalena...


retiro-malibú

IV

Artículo de prensa:

“Nena Blonde deja definitivamente los escenarios tras el escándalo y se recluye en su casa de Malibú.

Al parecer la artista, destrozada por el trágico y reciente suceso de la muerte de su hermana, deja la vida pública y se retira en compañía de un nuevo amor. Muchos rumores sin confirmar circulan sobre el galán, de nombre Roberto Prendes, pero parece que algunos medios le relacionan con el temible clan mafioso de “Los Trinos”.

Todo apunta a que Nena y su nueva pareja se habrían conocido meses atrás en un evento solidario y a que la atracción habría sido manifiesta e instantánea. Qué equivocados estábamos todos al pensar que la relación entre la cantante y el empresario Rufus Ortega iba viento en popa, pero así es la vida de los famosos. ¡Desde aquí te deseamos mucha suerte en tu nueva etapa, querida Nena!

Por cierto, nada ha vuelto a saberse del ex de la artista.”

Carlota terminó de leer y dejó el periódico bien doblado sobre la mesita auxiliar. A cambio tomó pensativa su combinado de frutas y sorbió distraídamente a través de la pajita.  

-         ¿No vas a decirme qué has hecho con Rufus, querido? Y pestañeó coqueta por si en algo pudiera eso debilitar el silencio de su ceñudo amante. Era simple curiosidad morbosa y malsana.
-         No quieres saberlo, créeme. Solo debes saber que no va a volver y que no nos molestará. El también bebió un sorbo de su copa y pareció relajar el gesto.
-         Lo que tú digas, amor. ¿Sabes? Me gustaría tener tu sangre fría. Yo aún sueño con Tobías y toda aquella sangre, con sus ojos espantados en el instante en que entendió que no bromeaba y que iba a dispararle.

Meneó la cabeza absorta en sus visiones y continuó hablando.

- Tú me abriste los ojos y ya estaba harta de él, era una sanguijuela asquerosa, siempre viviendo a mi costa. Aunque reconozco que cumplió bien su parte ideando el cambio de identidades y atrayendo a Magdalena al motel para quitarla de en medio. 
-         Aprenderás a controlar esos recuerdos y las pesadillas, como has aprendido todo lo demás desde que estamos juntos. Estoy tan orgulloso de ti, cielito… Y se acercó a besarla con una sonrisa felina en los ojos.

Ella le devolvió agradecida el beso. Después de todo su ayuda había sido inestimable a la hora de redondear el plan, atar los cabos sueltos y lograr confundir a la policía. Cuando se separaron al fin ella le susurró al oído melosa.

-         No tengo voz para cantar como mi hermana, pero hemos descubierto que tengo un gran potencial como actriz, ¿verdad?

Sus risas al unísono resonaron por todo el jardín compitiendo con los gorjeos de los pájaros tropicales.

Fin.


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