jueves, 24 de septiembre de 2015

Almas Oscuras "Cartas desde el Infierno" - (3)

almas-oscuras


From: Hell Dolly
Sent: Sunday, July 25, 2016, 5:00 am
To: J. Honest
Subject: El perdón no basta

Mi oscuro objeto de admiración…
Tus palabras no son las que esperaba, pero puedo asegurarte que he aprendido la lección. Yo que me creí luz para saturar tus pupilas cansadas de gris y hormigón, yo que quise despertar por capricho todos tus instintos de hombre y de asesino, yo que pensé poder tornear a mi gusto los barrotes de tu voluntad solo porque estabas preso, por poco pierdo la vida sin saber. Pero ahora sé…
Sé que no quieres lo que podría darle a cualquiera,  y sé que no te importan mis estúpidos asesinatos de rosa y lazos. Eres el maestro y yo una infeliz aprendiz, ahora lo comprendo, y te siento tan por encima de mí moralmente que apenas me atrevo a importunarte de nuevo con mis letras. Pero debo hacerlo si quiero tener una oportunidad de pertenecerte, e incluso de merecerte, ¿verdad? Abusando de tu mucha paciencia y aferrándome a alguna de tus esperanzadoras palabras, voy a intentarlo (aunque me lo esté jugando todo y perder signifique morir).
He sido frívola y he irrumpido en lo sagrado de tu secreto vestida de vulgar prostituta y haciendo resonar mis tacones de aguja en el pavimento; he caminado por el corredor que lleva nuestro nombre, Muerte, contoneando desvergonzada las caderas. He profanado el sacramento de nuestra comunión poniendo un precio y condiciones a lo que solo un Ángel Negro podría concederme, como si fuera una mera transacción. Qué presuntuosa y qué ciega he estado; mi falta de respeto y de sensibilidad han sido imperdonables, pero no se repetirán.
Después de esta descarga tormentosa de mi culpa vertida entre lágrimas y sintiendo cómo tu fría mano oprime mi cuello aún en la distancia, debo ser valiente y pedirte un favor. Si decides matarme por las muchas razones que intuyo podrían llevarte a hacerlo, quiero participar en los preparativos, quiero contribuir a planearlo y quiero ser tu cómplice. ¿Podré solicitar de ti aún esa gracia?
No tienes de qué preocuparte, tu carta arde ya en la papelera y en mi corazón. Para siempre.
Arrepentida y entregada,
Dolly.

Para leer la continuación en el blog de Edgar K. Yera pincha Aquí 

Código 1509245224343
Fecha 24-sep-2015 9:25 UTC
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